
El pueblo guayanes vive el fútbol como pocos. Diversas razones lo fueron alejando de las gradas, pero el fenómeno que se está viviendo este semestre es digno de analizar. Que Mineros de Guayana rompa récord de asistencia jornada tras jornada no debería sorprender a nadie. Un estadio de primer nivel, una plantilla repleta de estrellas, un técnico ganador y una directiva que está, como pocas en el país, dispuesta a escuchar al público para convertir en una fiesta familiar cada partido, son razones más que suficientes para llenar un estadio. Sólo queda preguntar: ¿cuánto durará este crecimiento progresivo?
En el Torneo Apertura se vivió algo asimilar, Cachamay recibía buena cantidad de público, pero a través de las jornadas la asistencia se fue diluyendo. Sí, fue la falta de resultados lo que alejó a los que aún no se enamoran de este fútbol. Pero algo se logró, fueron varios los que se “casaron” con Mineros y comenzaron a seguirlo sin importarles si ganan o no. ¿Qué pasará en este Clausura, donde se armó mayor expectativa? Seguramente seguirá creciendo la asistencia, mientras los resultados se consigan, pero no debemos alarmarlo si ocurre lo contrario. El proceso de enamoramiento del verdadero seguidor es largo, no sé crea una fiel fanaticada de un día o de un torneo a otro. Mineros está llevando gente nueva al estadio, y si por partido logra flechar aunque sea a una persona, será una batalla ganada... Una de las miles que deberá ganar el Negriazul para volver a entrar en la élite de las mejores aficiones del país.
Por: Oscar Azacón Bernáez.
Twitter: @Oscar_Azacon
Foto: Prensa Mineros de Guayana
