
El 2010 culmina, y quiero aprovechar la oportunidad para agradecer a todos los jugadores que han atendido el llamado de la Selección Nacional, por el entusiasmo compartido y el entendimiento de la conformación de valores que se expresan en compromiso y disposición con el proceso selectivo.
Cada uno de los jugadores que atienden el llamado de la Selección dedica un tiempo único y extraordinariamente productivo, y es así como se comienza a formar parte del devenir del sentimiento Vinotinto. Aquí se llega por mérito propio y desempeño, una convicción que ensambla el talento y el trabajo; siendo el trabajo lo fundamental y decisivo.
Así forman parte de la Selección un gran número de jugadores jóvenes; como será el caso de la primera convocatoria de enero del 2011, para el partido en Costa Rica. Incorporamos una gran cantidad de jugadores porque en el 2011 realizaremos un mínimo de veinte (20) partidos, pero también ya está configurada una base muy amplia, que cumple con nuestro propósito para el Mundial de Brasil 2014, pero que indudablemente servirá a otros cuerpos técnicos para dos Mundiales más. Es un trabajo decisivo que genera el equilibrio y la confianza que fortalece a la Selección.
Al agradecer a los jugadores, expreso igualmente que hemos vivido cosas importantes, pero no podemos conformarnos y reiteramos que necesitamos profundizar nuestra organización y el rigor del trabajo.
Culmina el año y quiero desearle felicidad a Venezuela, quiero hacer énfasis en que es posible entendernos, y que la Unión es nuestro signo prioritario como Nación.
César Farías
