
ESTEBAN ROJAS EL UNIVERSAL
-La línea del actual Caracas es profundizar la reestructuración del plantel comenzada con Ceferino Bencomo como técnico. El club apuesta al futuro, sin embargo, está obligado a pelear los títulos. ¿Cómo analiza el presente?
- No estamos dando un salto al vacío. Tenemos muchos años trabajando las categorías inferiores para que los muchachos de la Segunda División, la Sub 20, la Sub 18, la Sub 16 y la Sub 15 tengan el fogueo que necesitamos para irlos llevando a Primera. Contamos con jóvenes que piden pista y, de hecho, confiamos en ellos en el Torneo Apertura y sumamos los mismos 35 puntos del año pasado. Si no fuese por aquel penal y aquel empate con el Deportivo Petare (2-2 en la 14° fecha), estuviésemos celebrando el título. Aunque tenemos un listón muy alto, pienso que es el mejor momento para la transición.
-¿Por qué?
-Contamos con una camada de jóvenes con calidad y, además, no es un secreto que la situación económica de Venezuela complica las cosas. Aclaro: dicen que estamos quebrados y ni estamos quebrados ni vamos a quebrar, ni vamos a vender, pero queremos mantener esto por muchos años y pensamos que la forma de hacerlo es apostar a los muchachos que suben a Primera y no hacer gastos astronómicos para un campeonato y, luego, más adelante, decirle a los jugadores: mira, no te podemos pagar esta quincena. Hemos ganado once estrellas y el que nos sigue es el Deportivo Táchira con seis. Eso no significa que vayamos de perdedores. Repito, si no hubiese pasado lo que pasó con Petare seríamos campeones con este proyecto nuevo. Funciona y puede seguir funcionando.
-La salida de referentes como José Manuel Rey, Luis "Pájaro" Vera y Darío Figueroa despierta debate...
-Estamos bajando el promedio de edad del equipo y, con esto, el promedio salarial. Hablamos entre nosotros y se llegó a un acuerdo. Se filtró a la prensa y provocó polémica, pero ellos tienen las puertas abiertas en el Caracas. El Pájaro me dijo: si yo, para ayudar al Caracas, tengo que dar un paso a un costado, lo doy. Ellos tienen aspiraciones de jugar dos, tres años más y nosotros no podemos cumplir esos dos, tres años más. No hay pelea y no queremos que se vea así, no es así.
-Hay jóvenes que prometen, pero las apuestas tienen riesgos. ¿Cómo se asumen?
-Sí hay riesgos y los asumimos. El asunto es que nadie ve que todavía tenemos referentes como Edgar Jiménez, Frankin Lucena, Jaime Bustamante, Giovanny Romero, Renny Vega... Confiamos en ellos y ellos confían en el club.
-¿Qué le dice a una afición acostumbrada a ganar? Hay dudas en el ambiente.
-Debemos tener tranquilidad. Yo pongo el ejemplo del baloncesto. Nos comimos las verdes en Cocodrilos de Caracas y, hoy, ves a un Luis Bethelmy, a un Jesús Centeno, a jugadores de 21, 22, 23 años que nos dan la base para competir. Yo tengo nueve años en esto, mi padre (Guillermo Valentiner, fundador del Caracas), lamentablemente, falleció este año, pero estaba alejado por problemas de salud y me tocó asumir. La Pulga (Jesús Gómez) nunca conoció a mi papá, Darío nunca conoció a mi papá, Gabriel y Alejandro Cíchero nunca conocieron a mi papá, no obstante, él confiaba en este proyecto. ¿Qué le digo a los fanáticos? Que sigan apostando al Caracas y no a mí. Esté yo o no, esté Rey o no, esté Ceferino o no, la institución está por encima de ello. No tiene sentido agarrar todo el dinero y ponerlo en la mesa. Luego, ¿qué? Estuvimos a un punto del Táchira, que hizo una gran inversión para ganar. No estoy criticando, pero cada quien tiene un modelo, cada quien trabaja como quiere.
-¿Y cuál es el modelo?
-Aplicamos cosas que hemos aprendido en el exterior. Ojalá un día pudiésemos ser como Chivas, que tiene puros mexicanos. En Europa, el Ajax forma jugadores, vende y se mantiene en los primeros lugares, y el Barcelona trabaja con una cantera enorme, que alimentó a la selección española, campeona del mundo, y que tiene a los tres candidatos al Balón de Oro (Lionel Messi, Xavi y Andrés Iniesta). No estoy diciendo que nos copiemos del Barcelona, el Ajax o Chivas, sino que son buenas ideas que se pueden aprovechar.
-Hablaba sobre su padre. Tras su muerte, ¿existen presiones de la familia para bajar el tren de gastos del club?
-No, no hay presión. Laboratorios Vargas sigue siendo el principal patrocinante, aporta el 70 por ciento. Sí hay un presupuesto. No queremos invertir solamente en firmar jugadores, queremos seguir reforzando las categorías menores, mejorar nuestra casa club, hacer más canchas de fútbol. Mi papá tenía la visión de un estadio propio, gran iniciativa, y nuestra idea es tener canchas, canchas y más canchas como en Brasil y Argentina, espacios para desarrollar talento.
-¿Bencomo es el hombre para dirigir este proyecto a largo plazo?
-Noel "Chita" Sanvicente estuvo con nosotros en el anterior proyecto y dio resultados. Ahora confiamos en Ceferino para este nuevo proyecto. Fue campeón en el Torneo Apertura de Segunda División, campeón en el Clausura de Primera, campeón absoluto, y estuvo muy cerca este semestre.
-Se habla de una purga de los hombres de confianza de Sanvicente...
-Eran jugadores del Caracas, no jugadores de Sanvicente. Una cosa que ver con otra, porque siguen Bustamante, Lucena, Vega, Romero, y siguen jóvenes como Alexander González o Fernando Aristeguieta, que debutaron con él. Si esto fuese una purga, ¡imagínate!, tendría que vender el equipo.
-¿Aumenta la competencia en la lucha por el título?
-Sí y eso favorece al fútbol nacional. Caracas, Táchira y Petare están ahí, viene Mineros reforzándose con todo, Anzoátegui y Lara hicieron su inversión. Por nosotros, perfecto. Yo aplaudo eso, lo que sería bueno es la continuidad. Hay quien dice: yo voy a ganar este año, ¿y luego? Hay gente que llega nueva y quiere ser como el Caracas ya. Nosotros tenemos 21 años en esto y nos costó un mundo ser lo que somos, no fue de la noche a la mañana.
-Si las cosas no salen bien, ¿Existe la paciencia para dejar que cuaje este proyecto?
-Claro. De todad formas, cuidado, no quiero que los jugadores piensen: si perdemos, no importa, porque esto es un proyecto a futuro. No, ese no es el mensaje. El mensaje es ganar el Clausura, porque ellos tienen con qué ganar. Yo no apuesto a esto porque no crea, sí creo. ¿Hay cosas que mejorar? Sí, pero este es un equipo armado para ganar.
-2010 trajo cosas duras como la muerte de su padre, pero también alegrías como la undécima estrella. ¿Qué espera en 2011?
-Tenemos que mejorar año tras año. No pudimos clasificar a los octavos de final en la Libertadores y, obviamente, queremos pasar de ronda esta vez, porque si vamos a competir por competir, no hacemos nada. Queremos el Clausura y la estrella 12. Yo le digo a nuestros aficionados que crean en lo que tenemos. Vendrán triunfos.
Fuente: EL UNIVERSAL
