Mas de 30 Años sin Ganar en Pueblo Nuevo


Por: Luis Edgardo Aguilar

Twitter: @luisaguilar28



(Luis Edgardo Aguilar).- Se dice fácil, tanto tiempo sin saber lo que es ganar en una Cancha. Eso le pasa a la Furia Llanera que regresa este jueves al “Templo del Fútbol Venezolano”, lo que en su momento fue envidia y orgullo de los “aurinegros”, no sólo por su estructura descomunal en los 80 y 90 sino también por lo inexpugnable que había significado para cualquier equipo sacar algún punto al Deportivo Táchira en su reducto de San Cristóbal.

Ya hoy en día varios clubes cuentan con estadios dignos, amplios y acondicionados. La Copa América del 2007 le abrió las puertas para que los aficionados se sintieran “como en Europa” a la hora de ver fútbol. Por ese lado, el “Pueblo Nuevo” pasó a ser uno más de los 9 ó 10 escenarios de primera con los que cuenta el país. Pero no en la magia que tiene para apoyar a sus jugadores.

Salvo su “Bestia Negra” el Caracas FC, al resto de los cuadros venezolanos saben que no deben presupuestar mucho cuando toman carretera rumbo a la Ciudad de la Cordialidad.

Algo similar le pudiese ocurrir a Zamora FC, líder del Clausura y con la convicción que le insufla su Cuerpo Técnico de conseguir grandes logros, uno de ellos Ganar en “Pueblo Nuevo”.

HISTORIA QUE NO ACABA

El 10 de Agosto de 1980 fue la última y única vez que una Camiseta Blaquinegra de Barinas ponía de rodillas al “Atigrado” elenco andino en su feudo.

El juego adelantado de la fecha 11 que se celebrará el jueves nos obliga, por su importancia evidente, a rebuscar en el baúl de la memoria, escudriñar en los recortes, indagar entre los protagonistas, preguntarle a los más veteranos detalles de aquella fecha, la última hasta ahora en que Zamora batió al Táchira.

Para el momento se habían jugado 13 fechas del Campeonato y los anfitriones no perdían en casa desde el 24 de septiembre de 1978 cuando Lara les ganó 0-3 en una temporada precaria donde los andinos perdieron 11 de 22 juegos disputados.

Desde ese momento llegaron a hilvanar una seguidilla invicta de 22 juegos en donde el Deportivo Táchira ganó 17 de ellos, un excelente rendimiento como anfitrión donde sus seguidores no supieron qué era una derrota en 22 meses y 17 días.

Pero a San Cristóbal llegó Nerio Hernández y su Equipo, Flamante Campeón de la Copa Venezuela tres meses antes, aunque con un rendimiento en la carretera que no hacía presumir que la Historia iba a cambiar aquel domingo.

El portero paraguayo Santiago Romero sumaba para el instante más de 400 minutos sin encajar gol mientras que Zamora había perdido 4 de sus 5 encuentros de Forastero con sólo un empate en Caracas ante el Galicia.

El Táchira junto a Portuguesa lideraban la tabla con 13 puntos (en la época se daban 2 puntos por victoria), seguido del Valencia con 12, mientras Zamora era cuarto con 11 unidades.

“Palomo” Contreras , Carlos Betancourt, Jairo Socarrás, Angel Tolizano, Pipo Segovia, Pepe Galilea (+), Omar Ferrari se mantenían del equipo que el año pasado había ganado la primera estrella en la historia tachirense. El colombiano Janio Cabeza y el joven William Méndez estaban entre las caras nuevas.

El Blanco y negro de Barinas salió con Andrés Arizaleta en la puerta, Lilí Solorzano (+) y “Cachorro” Betancourt salieron en los laterales. Omar “Pacha” Martínez y Antonio “Pato” Martorano los zagueros centrales. Héctor Loureiro, Carlos Piñero y el juvenil Orlando “Nano” Osuna eran los volantes, mientras que jugaban tres atacantes: por derecha Richard Nada, por la izquierda Artinho D´Almeida Lima (+), mientras que se ubicaba como número “9” a Jairo Soarez Machado.

La historia parecía que no iba a cambiar mucho cuando una falla en un rechazo del “Pato” Martorano terminó en el fondo de la red antes de los 20 minutos. Este autogol en vez de amilanar a los de Barinas fue la chispa que encendió la maquinaria.

Artinho de Lima comenzó a hacer diabluras y un bombazo del “win” zurdo puso la paridad antes de la media hora, además que comenzó a desnudar las falencias defensivas del rival.

Por derecha hacía lo suyo el charrúa Richard Nada, quien llega hasta la última raya y manda un centro atrás donde remata por encima de la cabeza de Romero, el carioca Jairo Machado para voltear el marcador antes del descanso. Zamora sorprendía e irrespetaba al último Campeón.

En el inicio del complemento los dueños de casa hicieron méritos para el empate, pero dos buenas intervenciones de Arizaleta sofocaron las intentonas “aurinegras”.

Finalmente el técnico zamorano miró a la banca y sin mucha confianza trajo a Ademir de Jesús Lobo, un brasilero que había llegado del Botafogo como “piloto centro” sin rendir en ese puesto. Entre Machado y el propio Lobo convencieron a Nerio que lo ubicara en el mediocampo, ingresando por Nano Osuna a falta de 20 minutos. El Puma Benítez (+) entraba por el extenuado Richard Nada.

Fue el cerrojo para el partido. Aunque el marcador no varió, la tocata brasileña y el manejo zamorano en mitad de cancha impidió a Táchira acercarse por donde Andrés. Ni la evidente inclinación de la cancha por el arbitraje ni el desmedido alargue de casi 10 minutos alteró el triunfo “Blanquinegro”.

No sabían aquellos futbolistas que vestían la camiseta de Zamora que a partir de allí se meterían en un remate de Campeonato ganando 4, empatando 2 y perdiendo apenas 1 en Valencia (0-2) pero haciendo lo justo para sacar a Táchira del Hexagonal y con 22 puntos entrar 4tos por segundo año consecutivo a la Liguilla Final. El Campeón debería esperar un año y ver los toros desde la barrera.

También sería el inicio de una larga espera Zamorana por volver a ver ganar a sus muchachos en la cancha de “Pueblo Nuevo”, porque para este jueves serán 30 años, 7 meses y 21 días que aquellos “Guerreros” hicieron la gesta de humillar en su casa a quienes comenzaban a ser una de las divisas más linajudas en Venezuela.

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